Desde hace años, varios profesionales del marketing online vienen vaticinando la muerte del email como herramienta publicitaria con el desarrollo de las redes sociales. Pero, a pesar de sus augurios, el correo electrónico sigue vivo y aportando muy buenos resultados si se utiliza en una estrategia bien planificada. Además, es una publicidad con una gran cantidad de ventajas, por lo que es necesario considerarla en toda estrategia de marketing.
Por tanto, el email marketing en nuestros días permite obtener muy buenos resultados, pero es necesario conocer bien el destinatario del mensaje que vamos a lanzar valorando la afinidad que tiene con el contenido enviado así como los conocimientos sobre los productos o servicios que estamos promocionando. Sin valorar previamente estos aspectos, será difícil conseguir unas cifras de conversión óptimas, puesto que uno de los pilares en los que se segmente esta técnica es en la segmentación: conseguir entregar el email a aquellos posibles clientes que más interés puedan tener en lo que ofrecemos.
Esto no quiere decir que solamente consiguiendo llegar a los usuarios afines, la campaña vaya a ser un éxito. Es necesario también conseguir persuadir al usuario para incitar a la acción, buscando aproximar sus movimientos hacia nuestro servicio, producto o marca de manera que, el recorrido natural que realize esté orientado a poder obtener los objetivos planteados (como puede ser la venta, en el caso del ecommerce).
Una vez analizado el mensaje y el destinatario, es necesario también localizar al mejor emisor para conseguir los resultados óptimos. Un mismo usuario reacciona de manera muy difirente dependiendo de dónde proceda la campaña, pudiéndola descartar si considera que el contenido es intrusivo, o abrir y compartir si lo considera interesante. Cuando el objetivo de la campaña es potenciar la imagen de marca, generar notoriedad y, finalmente, conseguir vender, las mejores bases de datos son las de los e-retailers, puesto que la aceptación que ya tienen estos emisores es muy grande y permite conseguir que el mensaje llegue finalmente al objetivo que se había marcado.
En comparación con otros medios, como puede ser la publicidad de display, el email marketing aporta al usuario proximidad y afinidad: el calado del impacto generado desde un email es mayor que el que se encuentra en una web, puesto que la segmentación e implicación de los usuarios es mayor. Por tanto, el email marketing está más vivo que nunca, simplemente es necesario elegir bien los distintos elementos que lo integran para conseguir los mejores resultados en nuestras campañas.